#CubaHoy
EL VOTO INFORMADO, CLAVE DE LA DEMOCRACIA
Por Dagoberto Valdés Hernández
Lunes, 29 de junio de 2026.
La democracia no es magia. No se construye solo con una reluciente ley electoral, ni solo con una nueva Constitución de la República por muy democrático que sea su contenido. Y lo peor de todo, la democracia no se garantiza, automáticamente, ni siquiera con unas elecciones libres, plurales, transparentes e internacionalmente monitoreadas.
Y, usted amigo lector, me dirá: entonces, ¿para qué sirven todos esos registros electorales, referéndum, Constitución, leyes y elecciones que proponemos para el futuro de Cuba? La respuesta es: todo eso hace falta. Claro que todo eso es necesario, digamos todos son indispensables para edificar una democracia, pero… son del todo insuficientes sin ciudadanos bien formados ética y cívicamente.
La educación ética y cívica es la base, la clave y el alma de toda democracia verdadera y asertiva. Sin esta formación ciudadana ninguna democracia funciona correctamente. Y la Constitución, las leyes electorales, los referéndum y las elecciones para cargos públicos fallarán. Serán un cascarón vacío, una casa sin hogar, una trampa para que los pícaros y arribistas de siempre y los nuevos populistas, caudillos y magos de la libertad, vuelvan a usar los propios mecanismos de la democracia para destruirla desde adentro.
Hablando del analfabetismo cívico de los pueblo convertidos en masa, decía Maquiavelo con frases muy duras: “Si los cerdos pudieran votar, el hombre que trae el balde de comida, sería elegido una y otra vez, sin importar cuántos de ellos haya sacrificado antes… Las masas no eligen con la cabeza. Eligen con hambre, con miedo, con la promesa de una ración…” (Nicolás Maquiavelo, 1469-1527). Estemos muy atentos porque en Cuba se puede repetir aquella historia del pueblo hebreo que sacado de la esclavitud de Egipto, al sufrir la transición por el desierto pero siendo ya libres, le recordaban a Moisés las “ollas de comida” en la esclavitud del Faraón.
Llama la atención, positivamente, la proliferación de propuestas, hojas de ruta, borradores de Constitución, candidatos y proyectos jurídicos y económicos que desde hace pocos meses se han disparado por la creatividad de variados grupos de la sociedad civil cubana. Y eso es muy bueno. Pero no encuentro, con la excepción del Centro de Estudios Convivencia, que se hayan hecho propuestas de formación ética y cívica sistemáticas para la educación de los ciudadanos que deberán ejercer, en primera persona, la democracia. Y esto es muy grave. Esto es la única garantía para que la democracia funcione y sea duradera.
El voto informado en política, como el consentimiento informado en medicina, es una aplicación de la Bioética, es ofrecer a los electores toda la información, educación y entrenamiento necesarios para que, ejerciendo su conciencia crítica bien formada, puedan enterarse, discernir y finalmente elegir, el mejor programa político para Cuba, las mejores propuestas de políticas y los mejores candidatos por su honestidad, espíritu de servicio, trabajo en equipo y disponibilidad para la alternancia en el poder.
Lo que me preocupa se sintetiza en las siguientes preguntas:
• ¿Estamos los cubanos suficientemente formados, con la educación ética y cívica necesaria para ejercer nuestra soberanía ciudadana y para ejercer un voto libre, responsable, consciente y bien informado? Sin esto no hay democracia que funcione.
• Teniendo muy presente el daño antropológico causado por el totalitarismo durante más de seis décadas en Cuba, ¿estaremos preparados los cubanos para empezar a sanar ese daño desde ahora, para aprender a pensar con cabeza propia, a educar nuestra inteligencia emocional, a fortalecer y enderezar nuestra voluntad, a
escoger una escala de valores, unos criterios de juicio, unas líneas de pensamiento y unos modelos de vida, que contribuyan a la sanación del daño y nos capaciten para saber estudiar las propuestas y programas, para identificar tendencias ideológicas, para evaluar las cualidades de los candidatos y para hacer caer las máscaras y los mitos reciclados? Sin esto no hay democracia que funcione.
• ¿Dentro de las hojas de ruta de la transición a la democracia en Cuba hemos tenido en cuenta implementar un programa de formación ética y cívica para que los electores ejerzan el voto informado y aprendan a evaluar a cada candidato por su programa para Cuba y considerando cuál es su preferencia ideológica?
*Propuestas*
1. Que las familias, las iglesias, los centros de estudio, los partidos políticos y las demás organizaciones de la sociedad civil busquen y brinden a sus miembros, los necesarios cursos de educación ética y cívica como preparación indispensable para que nuestra futura democracia funcione bien y sea duradera.
2. El Centro de Estudios Convivencia (CEC) pone a disposición de todos, sin distinción, el libro de texto: “Ética y Cívica: aprendiendo a ser persona y a vivir en sociedad”, con 14 cursos de formación ciudadana escritos por educadores cubanos del CEC y que venimos impartiendo desde la fundación del Centro de Formación Cívica y Religiosa de la Diócesis católica de Pinar del Río en 1993. El libro fue compilado y publicado por Ediciones Convivencia en 2014 y puede ser comprado en Amazon, o para los cubanos de la Isla, pueden bajarlo sin costo, íntegramente, en forma de PDF usando VPN en este enlace https://centroconvivencia.org/wp-content/uploads/2022/08/LIBRO_ETICA_Y_CIVICA.pdf
Sin educación ética y cívica lamentaremos en el futuro próximo que el pueblo se equivoque al votar por los programas y candidatos menos adecuados.
Sin formación ética y cívica nos lamentaremos del alto porcentaje de abstencionismo en las futuras elecciones libres.
Sin educación ética y cívica nos lamentaremos de la corrupción, las trampas electorales, la falta de reconocimiento de los ganadores por parte de los perdedores y otros males de los procesos democráticos.
Más vale precaver que tener que lamentar. Y precaver en la Cuba de hoy, para la democracia del mañana, se llama educación ética y cívica para todos los cubanos desde la familia y la escuela, abarcando todos los espacios de formación de la sociedad civil.
Hasta el próximo lunes, si Dios quiere.

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